
sembrando en el pecho razones de hacer,
comprando con muecas su pasaje al mundo
jugando hace grande mi razón de ser.
Sonrisa que tiene sol de primavera,
huecos en la cara que imitan mi ayer.
Sus ojos me dicen, aunque estén mojados,
que es largo el camino para recorrer.
Como la otra flor, del mismo jardín,
me cambia de mano en la ruta gris
me vuelve de roble, y me hace sentir...
que abrazo sorpresa siempre vale doble.